Esta mañana he asistido a una sesión sobre internacionalización organizada por la Asociación APD. Suelo asistir a ellas porque las considero de alto interés y profesionalidad, con una excelente gestión del tiempo, cosa que se agradece cuando te espera por delante una larga jornada laboral milimetrada.

vino_tinto_rosado_blancoEn la sesión, presentada en el Auditori de la Torre Banc Sabadell, se presentaba el caso de éxito que ha vivido TUI Travel, Plc desde sus inicios. En palabras de Joan Vilà, CEO del Área de Accommodation & Destinations del grupo, no son una empresa española internacionalizada sino una empresa que opera en un negocio internacional y que tiene sede en España (concretamente, en Palma de Mallorca).

De todas formas, no dejo de darle vueltas a un apunte del Prof. Luis Vives de ESADE sobre el largo camino que le falta recorrer a España en lo que a internacionalización se refiere. Como ejemplo, nos había preparado una diapositiva con una multitud exagerada de Denominaciones de Origen de vino en España. A bote pronto, me ha dado por contar unas 22 líneas a razón de 5 nombres como promedio, lo que equivale si no me equivoco a 110 denominaciones distintas. “Sólo en Tenerife, tienen 5 distintas”, comentó ante la atónita sorpresa de la mayoría de los presentes, que por vez primera escuchábamos nombres como Valle de Güímar. Yo me preguntaba: “¿y cómo es posible que España esté entre los 5 principales países de exportación mundial de vino, haciendo las cosas tan mal?” Imaginaos por un momento que intentáramos profesionalizar el sector y salir al exterior de la mano, trabajando mano a mano para el reconocimiento y prestigio de nuestro tan preciado producto al cruzar la frontera. Por lo visto no andaba tan desencaminada, porque en la siguiente transparencia aparecía una botella de vino con un símbolo de un canguro en el cual se podía leer “Product of Australia”. Gracias a ello, Australia ha conseguido unir sinergias y exportar su ventaja competitiva de forma sublime. No tiene sentido que un pequeño productor se lance al trampolín internacional cual llanero solitario. Para comerse el mundo, más conviene buscar un compañero de viaje que reme en la misma dirección. La viva razón de la frase “Si vas solo llegarás antes. Si vas acompañado llegarás más lejos”. ¡Cuánta razón!

@ClaraLapiedra